Elizabeth opina sobre Corriente Calida

Testimonio experiencia comunitaria de Elizabeth Ranos

 

Yo ya había tenido experiencias comunitarias antes, pero como lo viví ahora nunca. El hecho de hacer trabajo comunitario a la par de estar haciendo un trabajo personal y un movimiento interno lo hace completamente diferente, como si fuera la primera vez.

Estar con las emociones a flor de piel, y el corazón abierto te vuelve mas sensible, mas perceptivo y conciente de las situaciones y necesidades de los demás.

Muchas veces no son necesarias las palabras para entender al otro. La vivencia fue valiosa porque fui con la idea de dar todo y sin esperar nada a cambio la vuelta fue mayor. Fui a ayudar pero me terminaron ayudando a mí. Todo lo vivido le dio un sentido nuevo y hermoso a mis fines de semana: con tan solo unas horas me llenaban completamente el día.

Te das cuenta de que lo que para vos es simple de hacer, al otro le genera un beneficio tan grande, que sentís el placer de hacer mucho más por esa persona. Son cosas y acciones que uno tiene que hacer dejando la cabeza fuera, donde las palabras quedan cortas para describir lo mucho que se crece y se cosecha.

Muchas gracias a Cristina Sánchez y a la Fundación Corriente Calida Humanística por darle nuevamente un sentido a mi vida, por devolverme la espontaneidad del momento a momento.

Muchas veces sentí que quería ayudar, pero sola no iba a lograr nada, no iba a cambiar el mundo. Por eso, aprendí a trabajar en equipo, a pedir ayuda, a ayudar y escuchar y así es que mi Visión de Vida es mucho mejor.

Uniendo las manos y  las fuerzas, realmente se logran cambios en cada uno de nosotros haciendo una diferencia en la vida de los demás.

Aprendí que es mucho más hermoso llegar a la meta acompañado que solo, que abrir el corazón a los demás es bueno y que con amor todo se puede.

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