ZBE (Zonas de Bajo Entusiasmo)
Andrea Kruithof Los efectos de las zonas de bajas emisiones sobre la salud pública, especialmente sobre la mortalidad y las enfermedades respiratorias, están ampliamente demostrados. La contaminación no es un tema que no preocupe al grueso de la ciudadanía, ni es necesario hacer (más) pedagogía sobre ello. ¿Cómo es posible, entonces, que políticas orientadas a mejorar la calidad de vida generen tanto rechazo social?









