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Fósiles socialistas

Editorial La presión de capas de depósitos históricos, de movimientos tectónicos inabarcables con una potencia geológica, de erupciones y reacciones políticas imprevistas, de aspiraciones gaseosas, han hecho de nuestro pasado, que en algún momento fue material orgánico que amenazaba con dominar la Tierra, un conjunto de fósiles. La biosfera, mientras, está contaminada con más de doscientos años de gases del capital, inscrita con lucha de clases. Por suerte, nuestra incómoda tradición tiene la sana costumbre de llevar la autocrítica hasta la autoinmolación.

Una cercanía radical

Rojo del Arcoíris ¿Qué nos conecta a las personas queer con las personas racializadas y con los problemas de la crisis ecosocial que padecemos? Que vivimos en los márgenes, que somos las vidas que no importan en un modo de producción de relaciones impersonales que solo busca la consecución expansiva del beneficio. ¿Qué les importa a los capitalistas de nosotres? Nuestra capacidad de imaginar mundos que habitar.

Nuestros animales, nosotras mismas

Astra Taylor y Sunaura Taylor Por alguna razón hay consumidores de todas las tendencias políticas que todavía creen que los animales nos «dan» la carne, la leche y los huevos y que la relación entre el animal domesticado y el ganadero es algo natural que puede quedar justificado cuando se construye en torno al cuidado y el amor.

Anunciar el apocalipsis o evitar el apocalipsis

Guillermo Zapara  Nuestro problema es el que señala la película de Todo a la vez en todas partes. Esa línea temporal previa al apocalipsis, el apocalipsis mismo y la vida posapocalíptica ya existen en nuestra realidad de manera conjunta en muy distintos problemas interrelacionados. Nuestro problema es cómo afrontar un fenómeno que es a la vez Armageddon (la película que intenta evitar que caiga un meteorito) e Impact (la película que habla de las consecuencias de que caiga).

Amor, silencio y apocalipsis

Entrevista a Catherine Keller Keller es profesora de Teología Constructiva en la Universidad de Drew, en Nueva York, y ha dado clases sobre teología del proceso, teología política y teología ecológica. Ya sus primeros textos contaban con una aguda perspectiva feminista de la religión que sigue presente en sus últimos libros, en los que aborda el problema del cambio climático, la teología política a él asociada y la simbología bíblica y apocalíptica que con tanta frecuencia utilizamos para hablar de él. Puede que estemos, es verdad, en tiempos apocalípticos. Puede también que esto no signifique lo que pensábamos.

A ella le gusta la gasolina

Pedro Toro  En tiempos de cambio climático y decrecentismo, humo, derroche y dinero se convierten en las armas estéticas de las creadoras para generar impacto. Una violencia que se traduce en interacciones, likes, views y dominio de la conversación a mayor gloria del algoritmo. 

¿Qué hacemos con el trabajo?

Layla Martínez La amenaza se repite una y otra vez: cualquier intento de mejora colectiva en el ámbito laboral, por tímido que sea, es contestado con vaticinios que cuentan por cientos de miles la pérdida de puestos de trabajo. Frente a las visiones catastrofistas de destrucción de miles de empleos, la transición climática encierra la posibilidad de tener trabajos seguros, útiles y satisfactorios.

La alegría de la desesperación

Richard Seymour Se nos advierte, se nos riñe, de hecho, para que no pensemos en la catástrofe. El colapsismo, según parece, es equivalente al negacionismo. Ketan Joshi escribe que la impotencia es el nuevo mensaje del negacionismo. La escritora medioambiental Philippa Nuttal señala que el colapsismo climático se está convirtiendo en el nuevo escepticismo climático.

Acumulad toda esperanza

Editorial Siempre hay dos problemas (siempre hay muchos problemas). El problema del qué y el problema del quién. El problema del objeto y el problema del sujeto. Al empezar una revista, otra revista, sentimos que tenemos que justificar las dos cosas.

Colapsismo

Emilio Santiago, Jaime Vindel y César Rendueles El apocalipsis ecológico está de moda. Los títulos de los libros de algunos de los autores ecologistas más leídos y prestigiosos de nuestro país coquetean con el fin del mundo: Petrocalipsis, se titula la obra en la que Antonio Turiel ha sintetizado más de una década de divulgación energética.